domingo, 12 de julio de 2009

IDEAS Y TEMAS


No hay nada nuevo bajo el sol, eso creo que está claro, así que más importante que las ideas o los temas, es la manera de escribir. Eso es lo que nos hará realmente diferentes. De todos modos está claro que una buena idea es fundamental, necesaria para empezar. ¿De dónde las podemos sacar?
Las ideas aparecen en el momento más inesperado. Un comentario, una situación o simplemente un virage de nuestra mente. Por eso mi consejo es llevar siempre encima a mano una libretita y un bolígrafo o un lápiz para poder anotar todo lo que se nos venga a la cabeza. Soy escritora con libretita pero mi amigo el escritor Carlos Hugo Asperilla, autor de “Rosas Blancas par Wolf”, toma notas en su teléfono móvil y hay a quien le va estupendo escribir lo que se le ocurre en servilletas de papel. Todo depende de los gustos y, a veces, de las ocasiones.
Las ideas son sólo destellos. A partir de ahí queda mucho trabajo por delante. Esa primera luz tiene que desarrollarse y para ello es aconsejable buscar documentación. Aunque sean historias inventadas que hayan nacido en nuestra mente, nunca está de más buscar información, definiciones… ello puede darnos más ideas. También es bueno hablar del tema con alguien y preguntarle qué le sugiere a él o a ella.
En cuanto a los temas, ¡¡hay tantos!! Mi consejo es escribir sobre cosas con las que nos sintamos identificados. De esa manera la implicación será mayor y eso dará veracidad a nuestras palabras. En mi caso concreto suelo escribir sobre cosas con las que me siento muy implicada (casi siempre temas de derechos humanos). Esa opción es la que mejores resultados me está dando hasta el momento.
Hay quienes aconsejan no escribir sobre uno mismo. Pero, a veces, si uno tiene algo muy interesante que contar, esa máxima no vale. Sí creo que es mejor no revelar que estamos escribiendo sobre nosotros. Lo que sí está claro es que debemos escribir sobre cosas que conocemos o, en caso de no conocerlas, documentarnos tan bien que el lector no sea capaz de darse cuenta de que nunca hemos estado en ese país o que no sabíamos nada de su historia antes de empezar a escribir.
Un par de cosas más. Pobre de aquel escritor cuya vida es más interesante que las historias que cuenta. Aprovechemos también las licencias literarias que tenemos a mano y que nadie pueda reprocharnos que no hacemos un buen uso de ellas. Nos somos notarios, somos escritores. Hagamos un buen uso de la IMAGINACIÓN.

(En la foto se pueden ver algunas de mis muchas libretitas llenas de anotaciones de ideas).

2 comentarios:

  1. conozco a Carlos desde antes de sacar su libro, me dió mucho ánimo en un momento decepcionante como escritora.
    yo suelo usar una grabadora ,pero normalmente la idea que surge no suele escapárseme.

    un beso cielo, me gusta mucho tu nuevo blog

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  2. Carlos Hugo es un tio estupendo. Ganó el mismo premio de novela que yo el año anterior y fui tan osada de enviarle un mail para ver qué me podía explicar del tema. Se comportó maravillosamente y desde entonces de tanto en tanto nos llamamos por teléfono y nos pasamos una hora hablando (bendita tarifa plana).
    La grabadora es un método tan bueno como cualquier otro pero yo soy menos sofisticada :) además me recuerda a un ex jefe que andaba todo el día hablándole a la grabadora y me da un poco de grima. El blog es sencillito porque tampoco soy ninguna autoridad en la materia pero seguro que se enriquece con las aportaciones que vayáis haciendo.Besos muchachilla.

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