jueves, 16 de julio de 2009

LOS RITUALES


Nos rodeamos de ellos y los repetimos incansablemente, cada vez que nos disponemos a escribir. Forman parte de nuestro “método”. Pueden parecer una tontería pero todos sabemos que es de las pequeñas cosas de lo que está hecha la vida. Se trata de esos detalles, vicios, costumbres… como queramos llamarles, que cada uno de nosotros pone en marcha a la hora de escribir. Yo les llamo los rituales. Crear el nuestro propio nos ayudará a sentir que se está poniendo en marcha el proceso de escritura, que nos disponemos a entrar en ese mundo de letras que se unen formando las palabras que nosotros convertiremos en nuestras propias frases. Son perfectos para ambientar, para crear conciencia de lo que estamos haciendo. En un puesto de trabajo “normal” no hay que crear un ambiente porque este ya nos viene dado, impuesto. En esto de escribir es bueno, interesante y muy agradable crear un espacio a nuestra imagen y semejanza, un refugio en el que sentirnos bien para que fluya la creatividad.
Hay quien necesita silencio absoluto para poder escribir pero hay quien prefiere escribir mientras escucha música (las madres con niños pequeños tenemos que habituarnos a todo, incluidos los por qués de turno y los repetidísimos episodios del repelente de Caillou). Un café y un cigarrillo o un vaso de licor casan bastante bien con la imagen de ciertos escritores de antaño, aquellos canallas abocados a la bohemia y el malvivir. Yanitiza Canetti come ingentes cantidades de dulce cuando escribe (un método estupendo pero que deja vistosas “secuelas” aunque a ella y a sus escritos les sienta estupendamente bien). Existen cientos de rituales, tantos como personas que se sientan a escribir.
En mi caso, una barrita de incienso quemándose y desprendiendo su aroma en el aire de la habitación, una taza de té que me haga compañía y un diccionario a mano. No me hace falta más. Bueno, mi desgastado teclado y, si el día se me da bien, la visita de las casquivanas musas. Y así empieza otra historia...

2 comentarios:

  1. Estás resultando ser una profesora estupenda, me gusta tu nuevo blog.
    No mantengo ningún hábito en especial, simplemente cuando tengo un ratito de tiempo me coloco delante del ordenador. Lo que sí te digo es que cuanto más estresada estoy, es cuando más ideas se me ocurren (quizás la rarita sea yo).
    Besitos

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  2. Las artistas somos así ja ja ja, raritas. Un besote

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