miércoles, 30 de septiembre de 2009

NO HAY MÁS CAMINO QUE EL TRABAJO


Cada vez estoy más convencida. No existen las fórmulas mágicas. El único camino es trabajar. Trabajar duro. Además de abrir puertas nos hace mejorar. Hay quienes optan por creer en la suerte, en la justicia divina y otras cosas por el estilo. Está claro que para todo hace falta un poco de fortuna, pero la suerte no vendrá a llamar a tu puerta. Ningún editor vendrá a sacar tus escritos de un cajón. Esa magia no existe más que en la imaginación.
Es verdad que a veces uno desfallece. Es verdad que es duro y en ocasiones da miedo llamar a según qué puertas, mostrarse... Pero es la única manera de hacer algo. Y a quién me diga que escribe sólo para sí mismo, no me lo creo. Aunque uno escriba por gusto lo que está claro es que buscamos la aprobación de los demás y por eso nos gusta que nos lean nuestros amigos y nos damos con un canto en los dientes si nos los publican. Mucha gente paga por hacerlo porque no es nada fácil, la verdad. En fín, todo esto porque acabo de enterarme de que publico un microrelato en una antología y eso es, una vez más, el fruto de mi trabajo. Otro paso, nada más, pero si yo puedo hacerlo no creo que sea algo imposible. Costará más o menos pero al final se conseguirá. ¡¡Ánimo!!

martes, 29 de septiembre de 2009

ALGUNAS NOTAS SOBRE EL ARTE DE ESCRIBIR según CLARICE LISPECTOR



"Escribir es una maldición que salva. Es una maldición porque obliga y arrastra, como un vicio penoso del cual es imposible librarse. Y es una salvación porque salva el día que se vive y que nunca se entiende a menos que se escriba.

¿El proceso de escribir es difícil? Es como llamar difícil al modo extremadamente prolijo y natural con que es hecha una flor.

No puedo escribir mientras estoy ansiosa, porque hago todo lo posible para que las horas pasen. Escribir es prolongar el tiempo, dividirlo en partículas de segundos, dando a cada una de ellas una vida insustituible.

Escribir es usar la palabra como carnada, para pescar lo que no es palabra. Cuando esa no-palabra, la entrelínea, muerde la carnada, algo se escribió. Una vez que se pescó la entrelínea, con alivio se puede echar afuera la palabra."

jueves, 17 de septiembre de 2009

El "LIBRILLO" DE FERNANDO IWASAKI


Hace unos días, una semana aproximadamente, entrevisté a Fernando Iwasaki con motivo de la presentación de su último libro "España, aparta de mí estos libros". En todas la entrevistas que estoy haciendo procuro incluir algunas preguntas que siempre voy a hacer porque me interesa especialmente la respuesta que puedan darme estos escritores consagrados. Es lo que yo llamo "El Librillo" de cada uno de ellos. Las preguntas son:
1. -¿Tienes algún método para escribir?
2.- ¿Alguna manía, ritual o necesidad a la hora de ponerse a escribir?
3.- Formas de combatir el bloqueo creativo.
4.- Algún consejo para un escritor que empieza.
Y Fernando me contó que nunca empieza a escribir un libro sin tener claro el título y la portada. Ese título debe contener todo el libro. Que lo único que necesita para ponerse a escribir ficción es su mesa, para otras cosas le da igual el lugar. Su mesa le hace sentir en "en olor de literatura". La mejor manera de combatir el bloqueo creativo para él es escribir un montón de cosas a la vez. Y el consejo que le da al escritor que comienza es que rompa mucho (sobre todo lo que escribe), y que busque antes el conocimiento que el reconocimiento.
Atención frase: "El mundo literario es un egosistema y propendemos al narcisismo y eso al final tiene un gran inconveniente, y es que nos resistimos a ser autocríticos. Si buscamos el reconocimiento antes que el conocimiento estamos fritos".
Iwasaki es también de los que lleva libretas para apuntar ideas y considera que ganar concursos no es nada fácil. También opina que son una excelente cantera para descubrir y afirmar la vocación literaria.

jueves, 10 de septiembre de 2009

EL POEMA Y SU LECTOR de Alejandra Pizarnik

Palabras de la poetisa surrealista argentina Alejandra Pizarnik que bien puede trasladarse a la prosa.

"Si me preguntan para quién escribo me preguntan por el destinatario de mis poemas. La pregunta garantiza, tácitamente, la existencia del personaje.
De modo que somos tres: yo; el poema; el destinatario. Este triángulo en acusativo precisa un pequeño examen.

Cuando termino un poema, no lo he terminado. En verdad lo abandono, y el poema ya no es mío o, más exactamente, el poema existe apenas.
A partir de ese momento, el triángulo ideal depende del destinatario o lector. Únicamente el lector puede terminar el poema inacabado, rescatar sus múltiples sentidos, agregarle otros nuevos. Terminar equivale, aquí, a dar vida nuevamente, a re-crear.
Cuando escribo, jamás evoco a un lector. Tampoco se me ocurre pensar en el destino de lo que estoy escribiendo. Nunca he buscado al lector, ni antes, ni durante, ni después del poema. Es por eso, creo, que he tenido encuentros imprevistos con verdaderos lectores inesperados, los que me dieron la alegría, la emoción, de saberme comprendida en profundidad. A lo que agrego una frase propicia de Gaston Bachelard: "El poeta debe crear su lector y de ninguna manera expresar ideas comunes"."

Buenos Aires, 1967

sábado, 5 de septiembre de 2009

EL DECÁLOGO DE AUGUSTO MONTERROSO


Augusto Monterroso es un escritor guatemalteco conocido por sus colecciones de relatos breves e hiperbreves. A él le debemos "El dinosaurio", el relato más corto jamás escrito, una pequeña obra maestra de apenas siete palabras que lo llevó a la fama. Entre otras cosas este escritor también nos legó su decálogo:

Primero.
Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.

Segundo.
No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.

Tercero.
En ninguna circunstancia olvides el célebre díctum: "En literatura no hay nada escrito".

Cuarto.
Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamás escribas nada con cincuenta palabras.

Quinto.
Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche.

Sexto.
Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero hizo a Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos escritores; evita pues, dormir como Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como Bloy.

Séptimo.
No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote. Aunque el éxito es siempre inevitable, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se entristezcan.

Octavo.
Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los poderosos. De esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo, que emana de estas dos únicas fuentes.

Noveno.
Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando creas, duda. En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un escritor.

Décimo.
Trata de decir las cosas de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o más inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para lograr eso tendrás que ser más inteligente que él.

Undécimo.
No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.

Duodécimo.
Otra vez el lector. Entre mejor escribas más lectores tendrás; mientras les des obras cada vez más refinadas, un número cada vez mayor apetecerá tus creaciones; si escribes cosas para el montón nunca serás popular y nadie tratará de tocarte el saco en la calle, ni te señalará con el dedo en el supermercado.

El autor da la opción al escritor de descartar dos de estos enunciados, y quedarse con los restantes diez.

martes, 1 de septiembre de 2009

IV ENCUENTRO DE LITERATURA FANTÁSTICA EN DOS HERMANAS

Hoy he estado chateando con nuestro amigo Teo Palacios, y digo nuestro porque muchos le conocéis de nuestra red de blogs de escritores, y me lo ha recordado. He de reconocer que hace tiempo que me lo comentó pero no había vuelto a pensar en ello. A finales de este mes se celebra el IV Encuentro de Literatura Fantástica en la ciudad de Dos Hermanas. Aquí tenéis la información de que dispongo por si os animáis:

Fecha: Sábado 26 y domingo 27 de septiembre de 2009.
Lugar: Casa Palacio de Alpériz, frente al parque de la Alquería . Dos Hermanas. Sevilla (España)
Cuota de inscripción: 10 euros. La cuota se pagará el mismo día 26 en la sede del encuentro
Número máximo de inscripciones: 200 personas
Información e inscripciones: Biblioteca Pública Municipal (
biblioteca@doshermanas.es) Teléfono: 95 491 95 79. Fax: 95 491 95 80.


También podéis encontrar el programa de actividades en el blog de Teo, http://fantasticaliteratura.blogspot.com/2009_07_01_archive.html.