martes, 4 de mayo de 2010

LA TRAMPA DE LA AUTOEDICIÓN

Para un escritor novel la autoedición es una posibilidad tentadora. Cuando todavía era inédita siempre pensé en ello como la última posibilidad entre las posibilidades, cuando no hubiera más puertas a las que llamar y por darme el gustazo de ver una novela mía en papel. No digo que esté en contra de ello, ni que me parezca mal. Simplemente no era mi meta, nunca ha entrado en mis objetivos. Siempre me han pagado por escribir y también he escrito de gratis pero pagar por escribir me parecía un poco extraño.
Es un hecho que la autoedición es algo que cada día está más extendido. Hace una ilusión tremenda, se puede utilizar como una tarjeta de presentación para que se nos conozca, pero también es una manera de que muchos desaprensivos se aprovechen de las ilusiones de quienes sueñan con publicar su primer libro y obtengan beneficio de ello y no siempre de la mejor manera. No hace mucho en una entrada de este blog Isaac Fernández dejaba un comentario al respecto

http://cafedelaluna.blogspot.com/2010/01/60-respuestas-las-60-eternas-preguntas.html. He decidido escribir esta entrada porque últimamente me han llegado vía mail algunas proposiciones en este sentido que he declinado amablemente. Así, comentándolo con otra escritora supe que por lo visto a Care Santos también la querían tentar, tal y como se puede leer en su blog http://silencioeslodemas.blogspot.com/2009/12/un-amigo-en-facebook-me-propone-una.html . Pero no sólo eso, existe también la modalidad concurso en la que te dicen que has sido finalista pero que para "optar al premio" has de desembolsar cierta cantidad de dinero o que has ganado el premio que consiste en una antología que has de cofinanciar. No nos dejemos llevar por las ganas y abramos bien los ojos.

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